DALLAS, TX (4 de junio, 2019) – Mary Kay Inc., empresa líder internacional en responsabilidad social y corporativa, ha anunciado hoy que la planta de producción / I+D  Richard R. Rogers (R3), ubicada en Lewisville, TX, ha obtenido la certificación LEED de plata. El edificio, de 42.000 metros cuadrados, fue inaugurado en noviembre de 2018 y alberga laboratorios de vanguardia, además de emplear una tecnología de producción de última generación y una construcción sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

La certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental), concebida por el Consejo de Edificios Ecológicos de Estados Unidos (USGBC, por sus siglas en inglés) es el sistema de clasificación de edificios ecológicos más utilizado del mundo. Se concede a aquellos proyectos que se diseñan, construyen, mantienen y operan mediante prácticas saludables, sostenibles y muy eficientes.

“En Mary Kay entendemos que todas las decisiones que tomamos en la actualidad repercuten en el futuro de nuestros empleados, nuestro equipo de ventas independiente y las comunidades en las que vivimos y trabajamos”, señaló Chaun Harper, director ejecutivo de producción de Mary Kay. “Obtener la certificación LEED para el centro R3 es otro ejemplo de la buena gestión corporativa de nuestra empresa. Demuestra nuestro compromiso con la capacidad de enriquecer la vida de los demás brindando oportunidades gratificantes, demostrando responsabilidad social y, lo más importante, empleando prácticas sustentables”.

Tras una intensa búsqueda de ubicaciones posibles en el norte de Texas, Mary Kay Inc. comenzó al fin las obras del centro R3 el 13 de septiembre de 2016, exactamente 53 años después de que Mary Kay Ash inaugurara su empresa soñada en un pequeño local de Dallas. El proyecto logró obtener la certificación LEED de plata debido a diversos elementos fundamentales de diseño y construcción:

  • Ubicación: Planta ubicada a una distancia de 400 metros de una o más paradas de dos o más líneas de autobús públicas, privadas o de algún campus, utilizables por los ocupantes del edificio.
  • Isla térmica: El 100% del techo ponderado del edificio tiene un índice de reflectancia solar de (SRI) de 95
  • Uso del agua: La planta ha reducido el consumo de agua potable en un 33.96%, lo que supone un ahorro aproximado de 913.480 galones de agua potable por año.
  • Ahorro energético: Se ha logrado un ahorro de costes energéticos de 13.48% gracias a la toma de medidas tales como la iluminación de alta eficiencia energética, controles térmicos y sistemas de energía renovable para el 100% de la electricidad que se consuma hasta 2021.

 

La planta de producción R3 es el segundo proyecto de Mary Kay que consigue la codiciada certificación LEED. En 2018, Mary Kay China obtuvo la certificación LEED v4 de oro para el edificio de su sede corporativa de Shanghái.

“Mary Kay Ash, nuestra fundadora, dijo en cierta ocasión: “Estoy convencida de que tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para salvar el planeta”. Mary Kay es una empresa líder en el ámbito medioambiental porque tenemos la firme convicción de que es lo que debemos hacer”, agregó Harper. “Nos tomamos sus palabras muy en serio y hemos asumido el compromiso de crear un futuro más saludable, ecológico y sustentable para las generaciones futuras”.

 

Sobre Mary Kay

Mary Kay Ash, una de las primeras empresarias que rompió el techo de cristal, fundó su empresa de productos de belleza hace más de 55 años con tres objetivos claros: ofrecer oportunidades gratificantes a las mujeres, fabricar productos irresistibles y mejorar el mundo. Aquel sueño prosperó y hoy es una empresa multimillonaria con millones de integrantes en un equipo de ventas independiente que opera en casi 40 países. Mary Kay se dedica a investigar la ciencia que sirve de base a la belleza y fabricar productos para el cuidado de la piel, cosméticos de color y suplementos nutritivos. A través de la Mary Kay FoundationSM, la empresa ha destinado más de 78 millones de dólares a la investigación del cáncer y a los centros de acogida para víctimas de la violencia doméstica. La visión original de Mary Kay Ash continúa brillando, con paso firme y sin pausa.